Rated: Fiction T
El día de su cumpleaños Amu decide comprar un diario de vida, pero no es un diario común y corriente ya que se trata del diario de vida de un "vampiro" Día a día Amu irá narrando sus ocurrencias más relevantes en su diario.
Como todos sabemos Shugo Chara no me pertenece, es de Peach Pit, yo solo estoy escribiendo esta historia porque tengo algo de tiempo libre.
Senritsu Zankokuna
Senritsu Zankokuna
II
Martes, 25 de noviembre
de 1997.
Querida
Nadeshiko:
Sé
que no he escrito en ti desde hace dos meses, pero recuerda que te dije que
escribiría cuando tuviera algo nuevo que contarte, y es que mi vida está tan
vacía que rara vez ocurre algo que me alegre el día. Y ¿Sabes qué? Hoy me
ocurrió algo que iluminó un poco mi vida. Pues no fue la gran cosa, pero
realmente me hizo feliz y por eso decidí contártelo, espero que también te
alegre saber lo que te diré.
Verás,
hoy me levanté temprano como todos los días hago. A si, antes de que me olvide
te diré algo de suma importancia, estoy completamente segura de que pensarás
que los vampiros solo salimos de noche para cazar nuestra cena y asesinar a
inocentes humanos para alimentarnos de ellos. Pues si lo creíste, al menos
conmigo estás equivocada porque yo si puedo salir durante el día, la verdad es
que todos los no vivos podemos salir durante el día y durante la noche, solo es
cuestión de acostumbrarnos. Aunque no podemos estar todo el día expuestos a la
luz del sol directa, pero eso no quiere decir que no podamos salir de día, es
por eso que podemos llevar una vida completamente normal.
De
hecho yo soy una estudiante de secundaria, y aunque todos los años tengo que
cursar los mismos dos años, la verdad es que me parece entretenido. Y también
te contaré que yo solo asesino a personas malas, así es… a ladrones, asesinos,
a violadores y demás personas mal intencionadas. También puedo comer comida de
humanos, pero realmente no me agrada del todo. No es que la comida sea mala, es
solo que cuando pasamos a nuestra segunda vida, el sentido del gusto se
distorsiona de alguna forma, rara diría yo. Pero ¿sabes algo? no tengo nada en
contra de los humanos, de hecho me agradan; y es por esta razón que solo cazo
una vez al mes para consumir sangre humana y de este modo mantenerme con vida.
Me encantaría solo comer comida común, pero si no consumo una cantidad mínima
de sangre, moriré.
Bien;
volviendo al tema anterior, me fui a clases como acostumbro hacerlo, pero
cuando iba de camino escuché un sonido que llamó mi atención y no pude evitar
acercarme a lo que lo había producido. Se trataba de un pequeño minino de color
negro y ojos dorados. Sus hermosos ojos me miraron y no pude evitar encontrarlo
lindo y tierno; por lo que decidí faltar al colegio y llevármelo conmigo a
casa, para hacerme cargo de él.
Lo
cargué en mis brazos todo el camino de regreso y al llegar lo deposité en mi
cama. Tan rápido como pude fui a la tienda que hay cerca de mi casa, pero se
encontraba cerrada y maldije en voz alta al notarlo. Recorrí muchas calles en
busca de una tienda que se encontrara abierta, hasta que di con una. Busqué en
mi mochila mi monedero para poder comprar algo de alimento para el gatito y
cuál fue mi horror al darme cuenta de que ¡no tenía ni un solo yen!
Desesperada,
decidí regresar a mi casa y buscar en mi refrigerador para ver si encontraba
algo de comer, que pudiese gustarle a mi nueva mascota; porque si, decidí
adoptarlo. Sé que antes te comenté que no sentimos compasión, pero el
sentimiento que ese pequeño animal despertó en mi fue algo insólito, algo que
en todos mis años de no viva jamás había experimentado y realmente me pregunto
que será esa sensación que me hizo sentir.
Abrí
la puerta del refrigerador y noté que al interior de este no había nada… estaba
completamente frustrada, no sabía que más hacer. No quería recurrir al robo
para conseguir dinero, siempre lo había ganado de forma honrada, ya sea
participando en concursos, trabajando a tiempo parcial e incluso vendiendo
cosas que compraba para ese fin, como golosinas en mi colegio, que realmente me
dejaban ganancias… ¡pero ahora estaba completamente en banca rota!
Claro
que no me preocupé por no tener nada de comida, después de todo puedo vivir sin
alimentarme y solo mantenerme con una cantidad de sangre al mes, pero con una
criatura viva es diferente. Este gatito debe comer al menos tres veces al día,
ir al baño a hacer sus necesidades por lo que hay que comprar una caja de arena,
y por sobretodo necesita que le entregue amor. Un rato después de pensar, encontré
la alcancía en la cual estaba ahorrando dinero para cuando me mudara de nuevo a
otro lugar, y con él compré lo necesario para la crianza de Yoru… a sí, ese es
el nombre que le puse. Pero… ahora que lo pienso, Nadeshiko… ¿Cómo le entrego
amor?
Entonces
como no encontraba una respuesta, se me ocurrió buscarla en internet. Rápidamente
encendí mi ordenador e ingresé a una popular página web de búsquedas. En la
barra digité mi duda: “Cómo entregarle amor a un felino” Y allí encontré la
respuesta, aunque no sé si dará resultado; no me queda de otra más que ponerlo
a prueba. Luego te diré cómo me fue con mi nueva obligación, que encantada
cumpliré.
Creo
que tendré que buscar un nuevo trabajo de medio tiempo, para poder reponer el
dinero que saqué de mis ahorros y también para la mantención de mi adorado
Yoru. Bueno, ya tengo que despedirme de ti porque se está haciendo tarde y debo
alimentar a mi querida mascota, también tengo que irme a descansar temprano
pues mañana tengo que ir al colegio.
Amu.

No hay comentarios:
Publicar un comentario